Los mamíferos han sido algunos de los grandes protagonistas de mis viajes. Desde las vastas llanuras africanas hasta las selvas tropicales y los rincones más remotos del planeta, encontrarlos siempre implica una mezcla de paciencia, incertidumbre y emoción. Algunos aparecen durante apenas unos segundos; otros permiten observarlos durante horas, ajenos a nuestra presencia. Grandes o pequeños, solitarios o sociales, cada encuentro revela una forma diferente de entender la vida salvaje.